Agradecimientos
Quisiera dejar constancia de mi agradecimiento a las muchas personas que me acompañaron y apoyaron a lo largo de esta experiencia.
Mi gratitud es profunda hacia los músicos que, generosos y pacientes, me brindaron su tiempo y depositaron en mí la confianza de sus historias. Aunque las limitaciones de tiempo impidieron entrevistar y fotografiar a todos los más de cincuenta músicos que aceptaron participar, su entusiasmo y la orientación que me ofrecieron en momentos de incertidumbre resultaron invaluables. Su fe en el proyecto fue, en más de una ocasión, el impulso que me sostuvo. Más allá de los músicos —quienes a menudo me tendieron puentes hacia otras personas y nuevos recursos—, quiero agradecer a todas las personas que encontré en las comunidades que visité por su apoyo y guía. Entre ellas se encuentran César Careaga, Gabriel García, Socorro González, Adrian Guzman, Steven Hennig, Mario López, Brenli Navarro, Brad Pease, Nivardo Peña, Manny Ponce y Juan Torres.
Agradezco también a Ken Godat y a Cheryl Graham por su apoyo en el trabajo gráfico y por ofrecer una dirección visual tan generosa como decisiva —y por asumir, en momentos clave, el peso del trabajo.
Mi reconocimiento se extiende al personal administrativo de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Arizona por su apoyo constante, y a mis profesores por su compromiso con sus estudiantes. En su orientación y disponibilidad encontré no solo guía, sino también una afirmación continua de nuestras capacidades y de nuestro trabajo. Entre ellos, guardo un agradecimiento especial para Kendal Blust y Jessica Retis por su paciencia, sus consejos y la claridad de sus expectativas, tanto en el aula como en su labor como asesoras del programa.
La orientación y el aliento de Beverly Secklinger en su curso Human Rights Through Documentary Media encendieron la chispa y me dieron el impulso necesario para dar forma a este proyecto.
La ayuda de Mary Feeney en las Bibliotecas de la Universidad de Arizona fue fundamental en un momento en que no sabía cómo sostener este proyecto desde una justificación académica.
Monica Chadha amplió mi comprensión de los métodos de investigación, la recolección de datos y las consideraciones éticas, aprendizajes que pude poner en práctica de inmediato. Salí de sus clases con una energía renovada y un entusiasmo profundo por la investigación y el periodismo.
Estoy especialmente agradecido con Ruxandra Guidi por haberme animado a integrarme al Programa de Periodismo Bilingüe y por impartir el primer curso que tomé en él. Su clase de producción de audio me permitió entrelazar el periodismo con mi persistente fascinación por la tecnología como medio para contar historias. Pero, más allá de ello, su fe en sus estudiantes ha permanecido conmigo a lo largo de todo el programa. En momentos de duda o incertidumbre, su voz —más firme que el coro de críticas internas— ha resonado con un mensaje simple y perdurable: “Puedes hacerlo.”
Y, por supuesto, gracias, Hiram, por tu paciencia, tu apoyo, tu confianza y por los innumerables desayunos y servicio de despertador que marcaron el camino.
Richard Whitmer, Tucson, Arizona, abril 2026
